El desarrollo Instruccional es el roceso lógico que permite establecer, qué y cómo enseñar y aprender,con el propósito de satisfacer necesidades educativas, determinando si las mismas han sido superadas en función de los logros alcanzados. Sus fases son: Analisis, Diseño, Desarrollo y Ejecución.
Análisis: Proceso de diagnósticoque permite establecer eldesempeño deseable enfunción de lasnecesidades, el contextoy las características de lainstrucción.
Diseño: Organización sistémica delos componentes quepermitirán el logro deldesempeño deseado.
Desarrollo y Ejecución: Modo que permitematerializar loscomponentes en términosde su forma de presentacióny las condiciones de suejecución.
ALCANCE
Dada la complejidad y el dinamismo de los cambios que se prevén para el próximo milenio en el entorno educativo así como la naturaleza integral del enfoque propuesto, se tomarán todas las previsiones posibles con el objeto de abarcar: a) distintas modalidades del sistema educativo (escolarizado no-escolarizado, entrenamiento, capacitación, entre otros), b) diferentes niveles de experticia de los diseñadores del proceso (expertos en desarrollo y diseño de instrucción, especialistas en contenido con poca o ninguna experticia en diseño, docentes o entrenadores.), c) cualquier forma de cobertura del proceso educativo (plan de estudio, asignatura, curso, tema o tópico), d) tipo de orientación en función del carácter prescriptivo o descriptivo del programa educativo, y e) el tipo de conocimiento que debe desarrollarse a lo largo del proceso (declarativo, procedimental o una posible combinación).
ESTRUCTURA
La estructura del enfoque propuesto descansa en las fases que de manera general fueron definidas anteriormente. Cada una de ellas reúne un conjunto de componentes y su correspondiente proceso, lo cual le proveerá al usuario la información de los aspectos conceptuales (conocimiento declarativo) y los procesos (conocimiento procedimental) para la aplicación del enfoque.
1. Análisis
En esta etapa se persigue materializar el diagnóstico a través del análisis de la situación instruccional, mediante la descomposición de la misma en un conjunto de componentes, estableciendo de esta manera sus interrelaciones. El propósito de esta etapa es establecer el tipo de desempeño que se desea lograr en el aprendiz, a través del proceso educativo, en función de: la necesidad instruccional, el contexto (ámbito, cobertura y modalidad del programa), tipo de conocimiento (declarativo o procedimental) importante para satisfacer la necesidad, nivel de competencia requerido (conocimientos previos y sus habilidades asociadas), orientación del programa instruccional (descriptivo o prescriptivo) y tipo de experiencia del diseñador (experto, intermedio o novato).
2. Diseño
En esta segunda fase se intenta organizar de forma sistémica un conjunto de componentes que permita el logro del desempeño deseado, a través del propósito formulado en la fase anterior. La característica sistémica del diseño descansa en la posibilidad de que los resultados de cada fase impacten de manera directa o indirecta las otras fases del proceso de desarrollo del programa. En términos amplios, se pretende organizar componentes que respondan a los siguientes planteamientos: lo que será enseñado y aprendido, cómo será desarrollado el proceso de aprendizaje, cómo debe irse mejorando el proceso de aprendizaje y cómo será evidenciado el desempeño esperado en el aprendiz.
Los componentes que responden a las interrogantes formuladas anteriormente, están directamente vinculados con: los objetivos del programa, las estructuras de conocimiento y habilidades asociadas que soportarán a dichos objetivos, el conjunto de estrategias y medios que permitirán facilitar el aprendizaje deseado y los criterios o indicadores que permitirán evidenciar el logro esperado.
Evidentemente la organización de estos componentes no será estrictamente lineal como en el caso del diseño de instrucción de primera generación, sino que dependerá de la orientación del programa y del tipo de conocimiento y habilidad que deberá aprender el participante. Estos elementos deberán estar materializados en la entrega parcial lograda en la fase anterior.
3. Desarrollo y ejecución
En esta última fase del enfoque propuesto se pretende desarrollar los componentes anteriores, en términos de su forma de presentación y de los criterios y recursos para la ejecución del programa.
Con respecto al primer aspecto se persigue elaborar los materiales instruccionales, los cuales representan la expresión materializada del diseño de instrucción, a través de: a) el programa instruccional y b) los materiales impresos o no-impresos que servirán de apoyo al proceso.
Por otra parte, el segundo aspecto intenta establecer un conjunto de lineamientos que permiten coordinar la ejecución del programa, tanto para el facilitador como para los participantes, a través de: a) los criterios de ejecución, b) el cronograma de ejecución, y c) los recursos de apoyo al programa.
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